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Consejos para escribir un guión

La historia y la narración están separadas entre sí. La narración (en otros términos, narrativa, establecimiento dramático, discurso, etc.) es la forma en que la historia real se transmite a la audiencia. Si sabemos narrar, podemos hacer interesante incluso una historia mediocre. Al contrario, con una mala narrativa desaparece todo el atractivo de una buena historia. Lo importante en el proceso narrativo no son los eventos que se transmiten, sino la forma en que el narrador nos transmite este evento. En este sentido, la misma historia se puede transmitir a la audiencia de formas muy diferentes.

El trabajo realizado en la sociedad continúa sólo a través de pequeños eventos. Estos eventos pueden traer realidad a la novela, pero se puede destruir todo el interés de una estructura dramática, un número infinito de temas diferentes distraen a la gente. En el teatro donde se muestran momentos especiales de la vida real, todos deben concentrarse en el mismo tema.

El guionista debe determinar la dirección básica (motivo, pensamiento) de la historia, si esto no se hace, el escenario se oscurece en el eje de detalles y eventos secundarios. Si determinamos la dirección básica del guión, nos resultará más fácil enriquecerlo con diferentes técnicas.

Cinco elementos componen un escenario. El protagonista, una situación difícil, un objetivo, un oponente (persona u objeto) y un peligro aterrador (a menudo de muerte) amenazante. Un desarrollo lineal de eventos interconectados que conduce a un desenlace dramático. Se enfatiza que para poder escribir se debe conocer el final de la historia.

Subtrama, es un nodo lateral desarrollado por las personas auxiliares y separado del evento principal. A veces sirve para relajar o “dejar respirar” al público mientras ve una película, y en ocasiones para enfatizar o distraer la idea principal que es el tema de la narración. Por ejemplo, como técnica en las películas de detectives, los sujetos secundarios se utilizan con frecuencia y se crea incertidumbre en la historia, por lo que la historia se vuelve compleja (complicada).

Aspectos destacados del guión

La ley del progreso continuo se basa en el principio de que la tensión dramática aumenta gradualmente y alcanza su punto máximo, es decir, los hechos más importantes y llamativos se presentan al público al final de la película (donde termina la tensión).

La condición para el progreso es responder a las preguntas formuladas en las escenas anteriores en cada escena. Avanzar es inevitable, especialmente para el cine. Por ejemplo, si la escena más llamativa de la película se encuentra al principio, la atención del público puede distraerse durante el transcurso de la película. Por tanto, es necesario definir el clímax del escenario.

El clímax del escenario es el punto en el que los deseos de la persona del juego y la situación peligrosa chocan. Esto no tiene por qué ser necesariamente una escena violenta, lo que importa es la emoción de la audiencia. Aumentar la dosis de emoción en un momento inesperado crea los momentos importantes o picos del escenario. La escena es la unidad más pequeña dentro del guión de la película, mientras que la secuencia es una porción más grande donde se juntan escenas similares.