De normas, valores, y enseñanzas está hecho el mundo, lo cual resulta indudable para el trabajo que desempeña Jaume Salinas Sallent. Pero en el área de la pedagogía, y sobretodo en el campo de la adolescencia los tratamientos y sólo iones que se necesitan son distintos a los de los más pequeños, y a los de los más grandes. 

Para muchos estudiosos del tema, todo confluye en que está es una de las etapas más importantes del desarrollo del hombre ya que se encuentra luego de la niñez como un sentido fisiológico, pero antes de la madurez, por tanto esta es una edad en la vida que transcurre entre la típica estructura espiritual del niño, y la estructura espiritual del adulto. 

Siendo esta una etapa, de profundo dinamismo tanto en su crecimiento como en su integración bajo la influencia de los factores ambientales, y hereditarios, esta resulta clave en el futuro hombre. De manera que, es tarea inherente del educador sacar provecho de todas estas dinámica con el fin de alcanzar su formación. 

Esto no es nada nuevo, por lo que usar el Teatro en esta etapa de la vida resulta un elemento de suma  importancia para ayudar a que dicha evolución se convierta en un logro educativo. Para ello es de suma importancia que el educador conozca dos puntos relevantes del teatro como herramienta educativa, el primero es la forma en cómo participa el teatro en el mundo del adolescente, y el segundo, cuáles serían esas formas de teatro que resultan propicias para favorecer la educación del adolescente. 

El teatro se conforma como uno de los géneros del arte que resulta más asequible para el adolescente, y no sólo se trata del goce artístico, sino por el interés que este despierta. Al hacer referencia al teatro para adolescentes, este no se considera drama desde el punto de vista puramente estético, sino, una representación de imágenes de la vida humana, con lo que se le permiten a la fantasía alcanzar el nivel de imaginarse a sí misma en las diversas situaciones que se comparten interiormente con la idea de ensanchar el círculo de la vida psíquica de él mismo. 

El teatro y el desarrollo espiritual del adolescente 

Esta reside en que el teatro le brinda participación en las diversas formas de la existencia que por ningún motivo entrarían de verdad en su esfera, estrechamente limitada por ser adolescente. Este vive de lleno el teatro, más no las novelas aunque esta sea rica y variada. 

El adolescente por medio del teatro prende a mirar la vida desde los diversos caracteres con los cuales internamente simpatiza y de manera más intensa de lo que lo hace un espectador ya maduro. Es así como nace esta admiración que siente el adolescente por el actor, con lo que desea extender su goce y simpatía. 

De la misma manera, el adolescente desea recorrer por medio de su propia experiencia los diversos caracteres y situaciones, tener vivencias que no llegan realmente nunca o mucho más tarde, además quiere sentirse seguro como un actor ante un público el cual toma parte de manera apasionada.