Este tipo de arte no se puede considerar cualquier clase espectáculo y tampoco se le puede quitar el valor artístico por realizarse al aire libre en la calle, pues de esta manera se permite llegar a muchas personas desde distintos ámbitos. Es por ello que se considera una actividad inesperada pero con gran aceptación por el espectador. Lo mismo ocurre con la compra de cápsulas de café compatible nespresso, que si bien no son de la casa fabricante de tu máquina de café, se amoldan a los gustos y a la economía del consumidor.

Este tipo de teatro, al igual que otras formas de manifestación artística, resulta un medio por el cual se transmite información a través del entretenimiento de distintos temas como lo puede ser el político, histórico, social, económico y cultural de una sociedad, mediante el uso de técnicas histriónicas en escena. 

Sin embargo, lo que hace diferente al teatro de calle del teatro convencional, es el escenario en el cual se desarrolla pues éste no requiere de una edificación o espacio cerrado, sino más bien se instala en sitios públicos como calles, plazas, alamedas y cualquier espacio donde se puedan concentrar masas de personas al aires libre. 

Por lo tanto, no todo el público se hace partícipe de este tipo de espectáculo, ya que el teatro de calle se ejecuta de manera espontánea y el acceso a una presentación es ilimitado dado a que por las características de la locación donde se presenta, no tiene costo alguno. En este sentido, los actores que viven de este tipo de arte no poseen un pago fijo por el trabajo que desarrollan, sino más bien dependen de los donativos que el público les de al final de cada presentación.

Evolución histórica del teatro callejero

De acuerdo a los registros históricos, los primeros indicios del teatro callejero data del siglo V a. C, cuando los coros de sátiros recorrían distintos lugares de la antigua Grecia en el carro del dramaturgo, mientras el actor griego Tespis y estos se encontraban bajo los efecto del vino recitaban, cantaban y bailaban distintas composiciones populares a pleno día, con las cuales se satirizaba a los dioses, así como también se permitía enviar mensajes a la ciudadanía en los cuales se denunciaba las cosas positivas y negativas de las actividades desarrolladas por los filósofos y los políticos a través de la burla.

Luego en Italia para el XVI, esta idea de los griegos fue utilizada por los actores de la comedia y del arte, por medio de lo cual se denunciaban las penurias que sufría el pueblo italiano. Las interpretaciones se desarrollaban en lugares abiertos en donde se concentraba al público y mediante la utilización de disfraces y máscaras  se hacian parodias de distintos representantes de la sociedad. Los parlamentos que se producían entre los actores permitían dar a conocer la frustración y el descontento de los pobladores. 

La característica más importante de este tipo de espectáculo recaía en que se desarrollaba al aire libre y en el día, lo que permitía una relación más directa entre el actor y el público espectador, por lo que no se limitaba a la característica fundamental del teatro convencional que es el desarrollo de la actividad en un espacio cerrado y con dos partes definidas: la escena y el auditorio.