Cuando tenemos hijos queremos inscribirnos en cuanto campamento deportivo conseguimos, en clases de música, natación y teatro. De lo que poco se habla es que el teatro y las artes escénicas tienen muchísimo que ver, en está oportunidad conocernos la conexión de ambas actividades.

A simple vista parece un tanto insólito, pero desde sus orígenes en la Grecia clásica, tienen muchísimo en común, siempre han andado de la mano. Esto puede deberse a que ambos funcionaban como medio de entretenimiento para las masas.

Ambas comenzaron como medios de expresión de las emociones, practicando deportes, puedes llegar a expresar emociones, al igual que con el teatro. 

En la antigüedad ambos eventos compartían el espacio donde se hacían, luego nacieron los teatros, antes todo se hacía en la arena, tanto los deportes cómo las grandes obras de teatro.

Según Carmelo Bene, un aclamado dramaturgo italiano, el deporte y el teatro tienen muchísimo en común, cada una de ellas permite que los miembros tomen y adopten un rol, ya sea un personaje o una posición deportiva específica.

Son varios los estudios que muestran que ambas forman parte de la expresión de emociones y tienen mucho que ver son la cultura. El deporte y el teatro tienen otro punto en común y es la espectacularidad, además del público y la rigurosa disciplina que acarrea tanto entrenar cómo practicar. 

Otro punto importante es que así cómo se practican las líneas de una obra de teatro, también se estudian los gestos deportivos,  se repiten una y otra vez para lograr la fluidez que se requiere para hacerlo bien.

Muchos expertos también indican que hay diferentes analogías entre el deporte y el teatro, ambos son sumamente dinámicos y  tienen niveles jerárquicos. En el deporte tenemos a los deportistas propiamente dicho y el entrenador y a nivel de teatro tenemos a los artistas en escena que dan vida a la pieza teatral y a los directores.

Otro punto en común es el gran requerimiento físico que acarrean ambas disciplinas, hay obras menos exigentes que otras a nivel físico, así como hay deportes que no requieren mucho esfuerzo, sin embargo hay obras que requieren gran actividad física y lo mismo pasa con el deporte.

Existen diversas obras de teatro que tienen como temática principal el deporte. En los últimos años en el catálogo teatral español, encontramos diferentes y numerosas obras de teatro en las que el deporte es rey, esto es sumamente emocionante, pues es la fusión de dos increíbles disciplinas que aunque no lo parezca tienen muchísimo en común.

Se cree que es difícil lograr una elevada presencia del deporte, sea adaptable al teatro, pero no es para nada difícil. Se requiere es verlo todo con absoluta sutileza, ya hemos leído todo lo anterior y vemos que ambas disciplinas tienen más en común de lo que se cree.

Todo repercute y tiene una gran cantidad de aspectos en común, solo se tiene que ver con ojos de artista. Tanto los deportistas cómo los artistas tienen mucho en común y al final ambos lo que quieren es dar un buen espectáculo al público.