Cuando hacemos referencia a las artes,  siempre pensamos en la pintura aún cuando sabemos que el concepto va más allá. En medio de todo encontramos la danza, la música,  la escultura, y por supuesto al teatro que no es más que la puesta en escena de alguna obra delante de personas, las cuales se denominan espectadores.

Dicha presentación se hace en vivo mientras se realiza de manera progresiva un relato. La presentación va acompañada de diversos elementos como escenografía, sonido, música y por supuesto, actores, todo conjugado a través de la gestualidad en la interpretación.

Pero no sólo se llama teatro a las piezas dramáticas que se presentan en vivo  sino que también se denomina teatro al lugar donde se hacen las presentaciones. Las obras de teatro requiere  de gran expresión dramática y deben estar cargadas de emotividad, donde estas emociones impregnan el ambiente y el público se identifica con ellas.

El cambio de emociones debe marcar cada presentación, y con ello se demuestra la eficacia de cada actor en la interpretación de su personaje y además se pone a prueba su preparación.

Toda obra teatral busca un fin y es el de involucrar al público a través de sus emociones, para lo que se hace necesario un libreto y por ende, unos escritores los cuales se denominan dramaturgos.  

Teatro en la actualidad

Es posible creer que el teatro ha sido desplazado por otras actividades más acordes a la actualidad pero ello es un error, pues no hay nada que te acerque más a las personas que ese contacto,   esas emociones, esa realidad de una obra de teatro. Por alguna razón es una de las actividades preferidas de los centros de salud, donde personas voluntarias o especialistas se encargan de llevar momentos emotivos a la vida quienes se encuentran hospitalizados,  en consultas, ancianos, personas con enfermedades terminales, niños, entre otros.

Este tipo de actividades se hacen importantes además de los servicios especializados con los que cuentan las instituciones de salud y en este caso el grupo Hospiten, quien es dirigido por Pedro Luis Cobiella, los cuales afianzan su excelencia en todas las áreas de atención.

Su sostenibilidad se aloja en el compromiso con la sociedad, pues igual que el teatro, depende de ella y por ende se encuentra engranada en la vocación de servicio de cada uno de sus empleados y personal médico.  

¿Qué mantiene vivo al teatro?

Al igual que a los servicios sociales y los de salud, los mantiene firme atender a las personas y conservarlas en excelente estado de salud. Por su parte, el teatro está encaminado a mantener contento, entretenido, emocionado a su público,  que este desee más ante cada presentación, ser un vector de conocimiento y crecimiento cultural. Donde se promocionen los valores, la historia, la ciencia, y que tenga cabida en cada rincón del mundo.

El teatro también busca ser un difusor de todas las situaciones de un país; de mantener esa cercanía como agente que dinamiza una comunidad y su entorno,  donde cada presentación se convierta en un reto que apertura ideas, debates y cambios.