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Técnicas teatrales para mejorar la oratoria

Un discurso público de un gerente y una representación teatral son, sin duda, dos ejercicios muy diferentes, pero podemos inspirarnos en los «trucos» de los actores para superar su miedo escénico, transmitir su mensaje y, en el mejor de los casos, experimentar satisfacción.

En un discurso o una reunión, el gerente tiene un mensaje que entregar, pero en este mensaje maneja dos componentes: el informativo y el emocional. Tomar inspiración del teatro nos permite reforzar la coherencia entre sustancia y forma.

Hablar en público es la primera fobia social entre los humanos. ¿A qué le temes tanto en este ejercicio? Principalmente el miedo a ser menospreciado, a no ser escuchado. Algunos tienen más dificultades con la jerarquía, cuando se trata de expresarse durante un evento, otros sienten la necesidad de desarrollar su influencia, otros aún encuentran que no logran despertar interés de su audiencia.

En cualquier caso, se trata de asertividad. Las técnicas teatrales, no solo para combatir el miedo escénico, tienen mucho que enseñarnos a superar esta ansiedad y desarrollar nuestra facilidad en público. Finalmente, el coaching para hablar en público también aumenta la autoconfianza y tiene efectos directos sobre el liderazgo.

Ocupar espacio

La mayoría de las personas sienten que están hablando demasiado alto. Sin embargo, frente a una audiencia, no debe dudar en proyectar su voz lo suficientemente lejos. Durante un entrenamiento para hablar en público, aprenderá a bajar la voz, mejorar su articulación y especialmente a encontrar su voz. Porque la voz revela tu personalidad y transmite muchas emociones.

Relaja tus gestos

Los gestos son parte del teatro, por supuesto; El cuerpo también sirve el texto. Volvemos a esta coherencia entre contenido y forma. Si está hablando con su equipo para motivarlos, para ayudarlos a superar un fracaso, por ejemplo, ¿qué escucharán sus empleados si permanece congelado, con los brazos pegados al cuerpo? El trabajo sobre los gestos implica un cierto abandono.

Pero esta liberación está bajo control. Una intervención pública implica una plena conciencia del propio cuerpo. Mantenga su estabilidad, fije su postura desde los primeros segundos, teniendo en cuenta que estable y congelado no son sinónimos. La postura es estable, el movimiento es flexible.

Respira

Evocamos aquí este terrible momento de miedo escénico, invasivo, a priori incontrolable, que corta la voz, hace temblar las piernas, hace que el corazón galope. La tentación sería acelerar, salir corriendo de este abismo. Por el contrario, no cedas al pánico y tómate un descanso, 15 segundos si es necesario, para recuperar la calma. El salvavidas está en respirar. Los actores conocen bien las técnicas respiratorias, para superar el miedo escénico, pero sobre todo porque la respiración debe estar de acuerdo con las emociones que desean expresar.

Cuando el susto te abruma, tómate el tiempo para hacer algunos ejercicios de respiración muy efectivos en vivo. Y sepa que los sentimientos que tiene de su estrés son mucho más intensos de lo que perciben sus interlocutores.